LEA AQUI GRATIS CADA SEMANA en abierto los ANALISIS DEL SERVICIO ANALÍTICO-INFORMATIVO DE LA RED VASCA ROJA (Una ojeada a la cara oculta -vasca- del Estado español) seis meses después de su fecha de emisión.

      ANÁLISIS SEMANALES


      3-2-1998. Análisis de la semana del 26 de enero al 1 de febrero de 1998 del Servicio analítico-informativo de la RED VASCA ROJA

      LOS ALEMANES LO SABIAN. LA MAYORIA DE LOS ESPAÑOLES QUIZA NO SEPA LO QUE VIVE: LA "DEMOCRA-DURA" JUANCARLISTA. Y LA TORTURA. Guardias civiles, policías, ertzainas, ¡médicos forenses!, fiscales, jueces, Delegados del Gobierno, concejales, diputados, senadores, periodistas, pacifistas y ONGs, obispos, arzobispos y ministros. Y el Rey que Franco nombró. Y la tortura.

      Es tosco y grosero manipular y abusar de niños y adolescentes gracias a la autoridad o el poder que sobre ellos se posee y se ejerce. Es indecente. Es, además, muchas veces contraproducente. Eso pensé, entre otras muchas cosas, cuando las diversas emisoras de televisión me mostraban durante horas las "espontáneas" actuaciones ante sus cámaras de las masas sevillanas el viernes y el sábado pasados.

      Que "la autoridad competente" ordene (o sólo sugiera) suspender las clases de colegios, institutos y universidades es siempre un método sencillo y de eficacia asegurada para generar una "masa de maniobra" compuesta de niños, adolescentes y jóvenes. "Masa de maniobra" para hacer bulto y ruido en una celebración, en una manifestación, en una protesta, en un recibimiento, en un acoso, en un linchamiento, etc., etc.

      Es fama que un día del año 1954 el Ministro de Gobernación de la dictadura de Franco hizo que se telefoneara al embajador inglés ofreciéndole mandar más policías para defender la Embajada de posibles ataques de los manifestantes que ante ella reclamaban gritando harto enardecidos "¡Gibraltar español". Y es fama que el embajador contestó que "bastaría con que el Señor Ministro me mandase menos manifestantes".

      Los que vivimos la desgracia de ser niños en lo más profundo de la larga noche de piedra de la dictadura franquista recordamos por ejemplo el recibimiento de Evita Perón en Madrid cuando el trigo del dictador argentino salvó al dictador español de los efectos en las masas españolas del hambre recrudecida en aquellos años del hambre. O el recibimiento también en Madrid del Presidente Eisenhower cuando vino a bendecir democráticamente al dictador español. (Repitiendo oficiosamente para la prensa la fórmula acuñada para que la usen los Presidentes de Estados Unidos en esos casos: "Es un hijoputa. Pero es NUESTRO hijoputa").

      Repito que tal uso de niños, adolescentes y jóvenes como "masa de maniobra" es indecente. Y muchas veces contraproducente. Porque muchas veces el comportamiento evidente de esos niños, adolescentes y jóvenes evidencia que no están allí por ni para otra cosa que disfrutar de unas horas de suspensión de clases, de suspensión de su trabajo, de suspensión de sus obligaciones. Y su comportamiento, sus caras, sus gestos, su lenguaje corporal, evidencia su alegría, su satisfacción por el inesperado tiempo libre, por el inesperado "recreo" del que disfrutan.

      Alegría y satisfacción que son tan adecuadas y oportunas en jornadas de luto oficial como para un Cristo un par de pistolas. Así vi el jolgorio con que saludaban a las cámaras los niños de un colegio sevillano después de que les hicieran formar en el patio. O cómo las cámaras de televisión alzaban sus objetivos a la frente de los congregados para que no se vieran ni sus ojos risueños ni sus risueñas bocas. Para que no se viera lo bien que lo estaban pasando llamando hijos de puta a los vascos. Quizá NO a todos los vascos sino sólo a unos centenares de miles de vascos.


      Los frutos de la dictadura franquista y su prolongación juancarlista: alarmante mayoría absoluta de escolares españoles xenófobos y racistas. Y mayoría absoluta que NO confía en las instituciones. EN NINGUNA.

      Porque es cierto que los miles de personas agolpadas el viernes pasado en una plaza de Sevilla, ante la sede de su Ayuntamiento, coreaban una y otra vez el eslógan creado por los servicios secretos españoles (según ha revelado Pilar Urbano, autora de un reciente libro sobre el CESID). El eslógan que reza: ¡Vascos SI! ¡ETA NO!.

      Pero también coreaban una y otra vez otro que decía: ¡No son vascos, son hijos de puta!. Se supone que referido a ETA y a los varios centenares de miles de vascos que en la calle y en las urnas apoyan a ETA. A quienes se supone que iban también dirigidos los muy repetidos, rítmicos y sonoros, a la par que concisos, gritos que sonaban así: ¡Hijos de putaaa! ¡Hijos de putaaa!. Repetidos hasta enronquecer.

      No parecen ser muy brillantes ni inteligentes ni acertadas frases, consignas o diagnósticos (si es que son consignas o diagnósticos acuñados según nos dicen por la "Inteligencia" española). Pero es que no se pueden pedir peras al olmo. Hay que tener en cuenta que la población española no es ni brillante ni culta ni informada ni instruida ni inteligente.

      Una amplia encuesta sociológica (6.000 entrevistas) realizada en el segundo semestre de 1997 en las 17 Comunidades Autónomas del Estado español acaba de exhibir a los escolares españoles como xenófobos y racistas. (1)

      Encuesta realizada a estudiantes españoles no universitarios mayores de 13 años (estudiantes de ESO, EGB, BUP, COU y FP), replicando en parte a una encuesta sobre temas iguales realizada en 1993 y cuyos resultados han sido presentados por el secretario general del Ministerio español de Educación. Junto a quien ha dirigido la encuesta: Tomás Calvo Buezas, catedrático de Antropología Social en la U. Complutense de Madrid y representante en la Comisión Europea contra el Racismo del Consejo de Europa.

      Los resultados de la encuesta son una atroz muestra de los frutos teratológicos de cuarenta años de dictadura franquista y veintidós de su prolongación juancarlista. MUESTRAN UNA POBLACIÓN IGNORANTE Y DESINFORMADA, XENÓFOBA Y RACISTA.

      En palabras de Calvo Buezas: "Los jóvenes escolares están bastante desinflamados en lo relativo a inmigración. Los adolescentes (65%) creen que en España hay un numero similar o superior de inmigrantes que en los otros países de la Unión Europea, cuando no es cierto (6,5% de tasa media de inmigrantes en la UE frente a 1,5% en el Estado español)". Calvo Buezas añadió que además los adolescentes creen "también que los (inmigrantes) que hay quitan puestos de trabajo a los españoles, lo que tampoco es verdad, porque la mayoría realiza tareas que los españoles rechazan".

      Los hechos son así de brutales:

      1. TRES DE CADA CUATRO ESCOLARES ESPAÑOLES (el 75%) QUIEREN QUE ESPAÑA IMPIDA LA LLEGADA DE NUEVOS INMIGRANTES;

      2. UNO DE CADA DIEZ CREE QUE ADEMAS HABRIA QUE EXPULSAR A ALGUNOS DE LOS INMIGRANTES QUE HAY EN TERRITORIO ESPAÑOL.

      3. El 72% cree que España es una sociedad mayoritariamente racista y el 65% dice que conoce a compañeros suyos que son racistas.

      4. La mitad de los escolares españoles (51,5%) cree que los inmigrantes quitan puestos de trabajo a los españoles.

      5. El 38% dice que sí cuando se le pregunta si cree que la raza blanca ha sido en la historia humana la más desarrollada, culta y superior a otras razas del mundo.

      6. El 27% dice que "si de mi dependiera echaría del país a los gitanos"; el 24% a los árabes; el 15% a los judíos y a los asiáticos; el 13% a los indios y negros latinoamericanos.

      7. Al 54% le molestaría casarse con personas gitanas, al 51% con árabes, al 34% con judías.

      En fin, Calvo Buezas explicó que "Preguntamos a los jóvenes si votarían a un partido como el de Jean-Marie Le Pen en Francia y les explicamos en qué consistían sus ideas. Un significativo 10,4% contestó que sí. Se trata de un grupo peligrosos".

      Significativa es también la respuesta sobre la confianza que han conseguido ganar entre los escolares españoles las instituciones que encabeza el Rey que Franco nombró. Son MAYORIA ABSOLUTA (el 55%) los escolares que NO confían en NINGUNA institución. Sólo el 34% confía en la Iglesia. No llegan al 20% los que confían en el ejército y la policía. Ni al 10% los que confían en los jueces. SOLO UNO DE CADA VEINTE (el 5%) CONFIA EN EL GOBIERNO DE ESPAÑA. Menos del 4% lo hace en el Parlamento y menos del 3% en los partidos y sindicatos.


      Los españoles adultos no son menos brutales que los españoles adolescentes.

      Esos escolares españoles han sido todos educados (lo de educados es, visto lo visto, un decir poco ajustado a la realidad) dentro del reinado del Rey que Franco nombró. Si esa educación ha dado los envenenados frutos racistas y xenófobos que acabamos de comprobar ¿cuáles no serán los frutos de la educación bajo la dictadura franquista?. Seguro que tan feroces o más.

      En efecto. El viernes pasado diversos diarios publicaron la encuesta barómetro del estatal Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente a diciembre de 1997. Para el 46% el problema principal, el que más les preocupa es el paro. Pero hubo un 23% (el doble que hace un año) para el que el terrorismo ocupaba el primer lugar en sus preocupaciones. (2)

      Sucede que esa preocupación NO está acompañada por la preocupación de que el combate antiterrorista se haga obedeciendo a la Ley y respetando el Derecho. Son MAYORIA ABSOLUTA (50,2%) según otra encuesta los españoles que NO creen que el caso de los desaparecidos en Argentina o en Chile sea equiparable al caso GAL. (3) Mayoría absoluta que cree que el Estado español "lava más blanco" su guerra sucia que lo que han conseguido hacer los Estados argentino y chileno con las suyas.

      Aún más. Hubo una encuesta de urgencia realizada telefónicamente por encargo de EL PAIS el mismo viernes en que se produjo el atentado de ETA en Sevilla contra el concejal del PP y su esposa. Preguntaba esa encuesta a los españoles: ¿cuáles son, a su juicio, las dos medidas más importantes para combatir la actual ofensiva de ETA?. Y tras un 41% que citaba el mantener la unidad de los partidos democráticos, las tres medidas más votadas fueron represivas: 36% para "ENDURECER LA REPRESION del terrorismo"; 34% para "mejorar la eficacia de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado" y 23% para "AISLAR A HB en el País Vasco". (4)

      Los "líderes de opinión" españoles no hacen nada para moderar o suavizar esa brutalidad, esa ferocidad y ese aplauso servil a las sevicias policiales contra los vascos. Brutalidad, ferocidad y aplauso servil que han sido inyectadas en vena a los españoles por los cuarenta años de franquismo y veintidós de juancarlismo.

      Incluso los "líderes de opinión" que se autocolocan en la izquierda azuzan en la misma línea. Gabriel Albiac escribe que: "una cifra ridícula de votos basta para que ese arquetipo de la miopía política provinciana que es Pujol pueda ejercer de llave parlamentaria inexorable....Una cifra ridícula de votos convierte a esa mezcla de druida de Asterix y trabucaire cura carlistón que es Arzalluz en un personaje político". (5) Haro Tecglen escribe que el independentismo vasco "Está basado en un loco llamado Arana que se inventó una bandera, creyó en la superioridad de un análisis de sangre, en un idioma pequeño y raro diseminado por caseríos, en una religión católica pasional; y aquel loco está representado por otro chiflado llamado Arzalluz". (6)

      Y si los que se dicen de izquierda dicen así ¡qué no dirán los de derechas!. Las emisoras de radio españolas el sábado pasado vomitaban a partes iguales insultos y estupideces sobre Euskal Herria. En Onda Cero Rafael Calduch "iluminaba" así a sus oyentes: "La próxima generación de ETA ya se está entrenando en la calle BAJO COBERTURA DEL PNV". Semejante nivel de lucidez tenían las respuestas a la pregunta de ¿por qué mata ETA?. Iturgaiz decía en la COPE: "Por dinero". Pilar Cernuda en Radio 1 decía que "Por pura brutalidad".

      En la prensa escrita Campmany adornaba con un desmadre de insultos la pregunta. Escribía que: "Las hienas matan en la selva para comer y sobrevivir. ¿Para qué, para qué matan estos bardajas cobardes, estos hijos de puta desalmada, estas crías de fieras locas y crueles?". Y se lanzaba a un furioso ataque contra Arzallus, contra Ardanza, contra el PNV. Diciéndole a Ardanza sobre las "alimañas" de ETA que: "La madriguera, los lugares donde se entrenan, las calles y los parajes donde practican, las ikastolas donde aprenden el odio y la técnica están allí, debajo del sillón de su Gobierno". (7)

      Otro columnista de ABC, José María Carrascal, ampliaba el mismo día la requisitoria de Campmany. Titulaba "ETA y sus cómplices" el texto en el que afirmaba que: "Colaboran con ETA los partidos -no sólo nacionalistas, sino también "nacionales"- que se oponen sistemáticamente a cualquier iniciativa del Gobierno en la lucha antiterrorista por razones políticas. Colaboran con ETA los periodistas que dicen que no quieren meterse en las guerras de partidos. Colaboran con ETA los obispos que tratan de ponerse en lugar equidistante entre víctimas y verdugos. Colaboran con ETA, en fin, todos cuantos insisten en hallar una solución aceptable, dialogada al problema vasco". (8)

      ¡Qué finura de análisis! ¡Qué guía para las masas! ¡Qué derroche de buen sentido y de sentido común! ¡Qué estratega! ¡Qué táctico! ¡Qué cantidad de cosas en la cabeza y qué mierda todas ellas!


      Los alemanes lo sabían (el holocausto judío y el de otras etnias). La mayoría de los españoles quizá no sepa lo que vive: la "democra-dura" juancarlista. Y la tortura.

      "Los verdugos voluntarios de Hitler" es un libro reciente que está dando mucho que hablar. Porque se basa en preguntar si el pueblo alemán conocía o no y si participaba o no en las brutalidades que el partido nazi llevó a cabo en los doce años que ocupó el Gobierno y ostentó el pode en Alemania. Brutalidades que incluyeron la matanza en campos de concentración de millones de judíos y de gentes de otras etnias (gitanos, por ejemplo).

      La tesis básica del libro es que era imposible que los alemanes no lo supieran. Que no sólo estaban enterados los miembros de las SS o del Ejército que eran testigos directos. Sino también los guardianes, los que transportaban los detenidos a los campos, la maquinaria burocrática, en suma, millones de ciudadanos que presenciaban las deportaciones y comprobaban después la desaparición de familias judías (y de otras etnias) enteras.

      La distancia media entre campos de internamiento en Alemania se ha estimado en 80 kilómetros. Los había en todas las ciudades medianas y grandes. Es imposible que los habitantes de esas ciudades ignoraran lo que les pasaba a las riadas y riadas de deportados que cruzaban sus calles o bajaban de trenes en sus estaciones. Y QUE NUNCA VOLVIAN ATRAS. Y, además, el viento cambiaba de dirección a veces. Y el olor de la carne quemada tenía que llegar alguna vez a las ciudades. Llegaba.

      Si. Millones de desgraciados fueron inicuamente conducidos a la muerte. Y decenas de millones de alemanes miraron para otro lado. Sabían. LO SABIAN.

      ¿Saben los españoles, la gran mayoría de los españoles, las masas españolas, lo que les está pasando A ELLOS, a los españoles, en España? Cabe dudarlo mucho. El franquismo tuvo un excepcional éxito al realizar la tarea que le encomendaron sus creadores, financiadores y dueños finales: el bloque español de clases dominantes. Esa tarea era la de realizar una brutal campaña larga de terrorismo de Estado para castrar mentalmente a los españoles. La tarea de extirparles la memoria histórica y la formación política y hacerles explotados dóciles y sumisos.

      El franquismo tuvo bazas muy favorables para conseguir ese éxito: medios, decisión y tiempo. Medios (poder militar y político absolutos, totales, totalitarios, conseguidos con la victoria de 1939) y decisión fría y feroz, decisivos al principio. Decisivos para matar o encarcelar a los cientos de miles de rojos (y nacionalistas vascos, catalanes y gallegos) que necesitó matar DESPUES de la guerra. Y para meter el pánico, el terror al Estado y al Capital, en la médula de los huesos.

      Y luego tuvo tiempo. Cuarenta años para sostener, mantener, incrementar ese pánico mediante la prolongación de ese terrorismo de Estado a través de una educación castradora y deformadora. Ya lo he dicho otras veces en este Servicio: datos fidedignos señalan que a la muerte de Franco LA INMENSA MAYORIA de los españoles era MAYORIA SILENCIOSA, mayoría castrada, mayoría sumisa, dócil al poder.

      Ese mecanismo de castración mental de los españoles NO SE DESMONTO durante la operación de disfraz, de metamorfosis nazifascista que en 1975-1978 cambió LA FORMA exterior del Régimen franquista manteniendo la SUBSTANCIA de explotación de clase de ese Régimen. La mal llamada "transición democrática" entronizó al Rey que Franco nombró y conservó lo fundamental (la dominación sobre las masas y su explotación por el bloque de clases dominante) que había quedado ATADO Y BIEN ATADO por el dictador que nombró a ese Rey. Esa "transición", esa metamorfosis nazifascista que mudó la asquerosa oruga franquista en la sucia y nauseabunda mariposa juancarlista, ATRAVESO EL MECANISMO DE CASTRACION MENTAL DE LOS ESPAÑOLES como el rayo de sol por el cristal: sin romperlo ni mancharlo.

      En todo caso mejorándolo. Antes engañaban y mentían a los españoles DOS canales de televisión. Ahora les engañan y les mienten DOCENAS de canales.

      Por eso digo que cabe dudar mucho de que sepan los españoles, la gran mayoría de los españoles, las masas españolas, lo que les está pasando A ELLOS, a los españoles, en España.

      Lo que les está pasando es, dicho muy de prisa, que les han metido a vivir dentro de lo que ese genio que es Eduardo Galeano ha bautizado genialmente con el término de DEMOCRA-DURA. Una mezcla de formas DEMOCRAticas con las prácticas de terror y brutalidad totalitaria típicas de una dictaDURA. A los españoles el Rey que Franco nombró les ha metido a vivir en una dictadura disfrazada con la celebración de elecciones amañadas y trucadas cada cuatro años. Les ha hecho seguir viviendo con el mismo ejército y el mismo funcionariado franquista sin depurar, con las mismas fuerzas represivas torturadoras y asesinas del franquismo sin depurar.

      Es sin duda un acto fallido, una subconsciente autodenuncia, que los archifranquistas mandos de los espías del CESID escogieran la más que veinteañera cancionceja del lanzamiento publicitario de DIARIO 16 para completar su juego de eslóganes anti-ETA. Acto fallido que convierte esa canción, cada vez que en una concentración anti-ETA las aborregadas masas de españoles la entonan, en una confesión, en una constatación, en una proclamación de que en España todavía NO HAY LIBERTAD. Pero, cantan, "sin duda la habrá".

      No dicen cuándo.

      Ahora bien, si es dudoso que los españoles sepan lo que les pasa, que sepan que viven en una DEMOCRA-DURA, lo que es seguro es que la inmensa mayoría de ellos no sabe que su Estado tortura salvaje, bestial, cotidiana e impunemente a las vascas y los vascos.


      Los que sí SABEN, VEN, CONOCEN, CONTEMPLAN que los españoles torturan a las vascas y los vascos. Y encubren, protegen, amparan, ascienden, condecoran y garantizan la impunidad a los torturadores.

      Hay un hecho feroz que divide, separa y enfrenta hace ya mucho tiempo a los españoles y a los vascos. Es el hecho brutal de que desde hace sesenta y dos años los españoles están torturando sistemática e impunemente a las vascas y los vascos. Empezaron durante la CRUZADA de Franco bendecidos por los obispos españoles. Y todavía no han parado de hacerlo.

      Es un hecho feroz que, insisto, divide y separa irremediable e irreductiblemente a españoles y vascos. Incluso nos separa así de nuestros familiares españoles a aquellos inmigrantes que, como es mi caso, nos hemos hecho voluntariamente vascos y nos hemos borrado de españoles.

      Es un hecho feroz, cuya ignorancia impide a los españoles entender la solidez pétrea, berroqueña, de la masa de cientos de miles de vascas y de vascos que apoyan, vitorean, aclaman y admiran a ETA. Y votan a quien es la vicaria de ETA, la percha provisional en que hay que colgar los votos a ETA mientras que no haya papeletas de ETA que meter en las urnas.

      Porque son DECENAS DE MILES, CIENTOS DE MILES, las vascas y los vascos que o bien han sido torturados o tienen familiares, amigos, vecinos, compañeros de trabajo que han sido torturados por los españoles. Mi compañera y yo hemos cuantificado, a partir de una encuesta del Gobierno de Gasteiz, en más de ocho mil los vascos de la Comunidad Autónoma Vasca que hace ya 13 años confesaban haber sido torturados.

      Pido ahora a quien me lea que haga un fácil cálculo: suponga una media de cincuenta (50) personas por persona torturada. Cincuenta personas que son familiares próximos (padres, hermanos, tíos, primos, hijos, sobrinos, padrinos, ahijados) o vecinos del mismo edificio o de la calle en que vive o compañeros de estudio o de trabajo. Cincuenta personas que VEN las marcas en el cuerpo de la torturada o el torturado, que ESCUCHAN su escalofriante relato Y LE CREEN.

      Multiplique usted: cincuenta por ocho mil. Igual a cuatrocientas mil vascas y vascos directa, personal, brutalmente heridos y agraviados por los españoles en carne propia, en carne próxima, en carne de su carne y sangre de su sangre. Yo personalmente, por ejemplo, no he sido torturado en ninguna de las ocasiones en que he estado detenido. He sido brutalmente apaleado en la calle pero no he sido torturado. Pero sí lo ha sido un familiar mío en primer grado. Y docenas y docenas de amigas y amigos, de compañeras y compañeros, de camaradas que conozco y amo.

      Una de las razones fundamentales de que la inmensa mayoría de los españoles esté tan errada al hablar o pensar o contemplar "el problema vasco" es la de que esa inmensa mayoría DESCONOCE EL BRUTAL HECHO DE LA TORTURA SISTEMATICA, CONTINUA E IMPUNEMENTE APLICADA A LAS VASCAS Y LOS VASCOS.

      Porque se la ocultan, se la mienten. Y esa inmensa mayoría de los españoles está mentalmente castrada, incapacitada para conocer la realidad. Esa inmensa mayoría (por encima del 80%) se PSEUDOINFORMA viendo televisión. Y las televisiones NUNCA (salvo como hecho excepcionalísimo, p.e. el caso Lasa-Zabala, cuya misma excepcionalidad "avala" la "regla" de la "normal" inexistencia) le relatan ni mucho menos le explican el brutal hecho de la tortura española a las vascas y los vascos.

      Y a la minoría que lee periódicos TAMPOCO le cuentan la tortura. Tampoco le informan, salvo en breves párrafos perdidos, de las ANUALES denuncias del Estado español como torturador que, cada año, publican Amnistía Internacional y otros organismos internacionales.

      Naturalmente hay españoles que SI SABEN, VEN, CONOCEN, CONTEMPLAN que los españoles torturan a las vascas y los vascos. Son las decenas de miles de españoles que precisamente torturan. O encubren, protegen, amparan, ascienden, condecoran y garantizan la impunidad a los torturadores.

      Son, repito, decenas de miles. Son guardias civiles, policías, ertzainas, ¡médicos forenses!, fiscales, jueces, Delegados del Gobierno, concejales, diputados, senadores, periodistas, pacifistas y ONGs, obispos, arzobispos y ministros.


      La tortura a las vascas y los vascos. Cifra y señal de "el problema español" que los vascos sufrimos.

      He cogido de la estantería uno de los más antiguos volúmenes de los que forman mi biblioteca. Tiene cuarenta años, fue impreso en español en Buenos Aires. Prohibido y secuestrado en Francia, se vertió entonces a catorce idiomas. Lo conseguí de forma lógicamente clandestina en la España franquista. Y es uno de los libros que han marcado mi vida. Todavía tiemblan mis manos cuando vuelvo a cogerlo. Se titula LA TORTURA. Su autor es Henri Alleg, torturado durante un mes en 1957 por los paracaidistas franceses en las afueras de la ciudad de Argel. Incluye un prefacio de Jean-Paul Sartre. Yo conseguí la edición en español de Ediciones del Pórtico, Buenos Aires, 1958.

      Frente a la obstinada campaña de las ONGs que pretende vendernos como verdadera la especie de que la vida de un ser humano es el máximo de los valores pensables, yo puedo -porque leí hace decenios ese libro- afirmar con firme certeza que el mayor de los valores humanos pensables es la dignidad. Y que peor, mil veces peor, que matar a un hombre es destruir su integridad física para destruir su integridad personal, su autoestima y su autoimagen.

      Sartre lo aclaró con rotundidad en ese prefacio (página 33). Dijo allí que: "La finalidad del tormento no es solamente el obligar a hablar, a traicionar; es necesario que la víctima se designe a sí misma, por sus gritos, por su sumisión, como una bestia humana. A los ojos de todos y a sus propios ojos. Es preciso que su traición la destruya y la borre para siempre. A aquel que cede al tormento, no se ha querido solamente obligarlo a hablar; se le ha impuesto para siempre un estatuto: el de subhombre".

      Sartre cerraba su prefacio con este párrafo: "En cierto modo, como lo hemos visto, la tortura se sitúa en el meollo del conflicto y es, quizás, la que expresa más profundamente la verdad de este conflicto. Si queremos poner término a estas tenebrosas e inmundas crueldades; si queremos salvar a Francia de la vergüenza y a los argelinos del infierno, no nos queda sino un recurso, el mismo de siempre, el único que hayamos tenido alguna vez, el único que tendremos siempre: iniciar las negociaciones, hacer la paz."

      ¿No hay un Sartre en España? ¿No hay en España un sólo ser humano honrado, mujer o varón, que haga suyas esas palabras substituyendo el nombre de Francia por el de España y el de los argelinos por el de los vascos?

      Justo de la Cueva


      PD. Invito a navegar a las webs que cito. Para conocer allí los estremecedores relatos de los torturados.

      http://www.contrast.org/mirrors/ehj/html/testimon.html

      http://smsara.law.cwru.edu/comp_law/ehj/html/tatrep1.html

      http://osis.ucsd.edu/~ehj/html/vhomep1.html

      http://www.comtrast.org/mirrors/ehj/html/tat.html

      http://osis.ucsd.edu/~ehj/html/bpp.html


      (1) Susana Perez de Pablos: "Los escolares españoles rechazan a los inmigrantes" y "Más de la mitad de los adolescentes no confía en las instituciones", en el nº del 3 de febrero de 1998 de EL PAIS. Tomado de su edición electrónica en Internet.
      Texto

      (2) Gonzalo Bareño: "Crece la preocupación de los españoles por el terrorismo", en el nº del 30 de enero de 1998 de DIARIO 16, página 4, sección de Nacional.
      Texto

      (3) LA VANGUARDIA: "Justicia para los desaparecidos. Seis de cada diez encuestados apoyan que la Audiencia indague en Argentina y Chile", en el nº del 2 de febrero de 1998 de LA VANGUARDIA. Tomado de su edición electrónica en Internet.
      Texto

      (4) EL PAIS: "Los españoles piden que los partidos se mantengan unidos contra ETA", en el nº del 31 de enero de 1998 de EL PAIS. Tomado de su edición electrónica en Internet.
      Texto

      (5) Gabriel Albiac: "Los nacionales", en el nº del 29 de enero de EL MUNDO, página 2.
      Texto

      (6) Eduardo Haro Tecglen: "El espejo roto", en el nº del 1 de febrero de 1998 de EL PAIS. Tomado de su edición electrónica en Internet.
      Texto

      (7) Jaime Campmany: "Otro cartel electoral", en el nº del 31 de enero de 1998 de ABC. Tomado de su edición electrónica en Internet.
      Texto

      (8) José María Carrascal: "ETA y sus cómplices", Ibídem.
      Texto

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